POR QUÉ APARECE LA ENFERMEDAD
Los dolores de hígado proceden de mi propia actitud: Mis frustraciones acumuladas, mis odios, mis celos y/o mi agresividad.
Estos sentimientos esconden miedos que no pueden expresarse.
Tengo tendencia a criticar y juzgar a los demás con facilidad. Me quejo constantemente. Tengo envidia de los demás, lo cual me perturba y me pone triste.
Es también en mi hígado donde se depositan mis pensamientos, preocupaciones y mis sentimientos amargos e irritantes que no han sido expresados o resueltos.
AFIRMACIÓN POSITIVA
Me acepto tal como soy y aprendo a amarme más
Los demás son el reflejo de mí mismo para aprender y mejorar como persona
El cambio está en mí y no en los demás
Cultivo el amor propio para reconocer mis cualidades extraordinarias y que no soy mejor ni peor que nadie